
Aún no eran las doce...
nueve lunas brillaban
tu voz quebrada...
un millon de Te quieros
y un enredo de palabras,
un bolero...
shhhhh
calla....calla....
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Manella





Se tornan caminos...
en el horizonte,
me quema tu ausencia
se asoman las dudas,
quiero caminar hacia mi luz
hacia mi sol
quiero vivir...
¡ ya !
Ya es la hora
el mejor momento
no quiero dudas
ni mas tormentos
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Manella






Esta noche quiero...
besos robados,
deseos prohibidos,
caricias a oscuras,
callados suspiros,
ser dueña de tus actos
esta noche...mando yo.
Ven y desnuda mi alma
atrapame sin remisión
quiero jugar a lo que nos gusta
esta noche... gano yo.
Porque se me antoja...
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Manella


Siempre fui una niña observadora, disfrutaba escuchando las conversaciones de mi abuela con otras personas, me sentaba junto a ella y escuchaba absorta y sin impaciencia todo lo que decían...me gustaba observarlo todo y disfrutar de cada momento.En las mañanas de verano, salía a la puerta de la calle, seria 1972 ...y por aquella larga calle apenas transitaba nadie más, que los que vivíamos en ella, apenas pasaban coches. Me sentaba en la acera con aquel vestido que mi madre me hizo...y que me gustaba tanto...era de color amarillo y su tejido era tan fino, que parecía no llevar nada puesto, me gustaba saborear el perfume de la calle recién regada, que se impregnó en mis sentidos, esa sensación de frescor que recordaré para siempre...me gustaba observar la paz que inundaba mi calle en esas mañanas frescas de verano.Luego cruzábamos la calle y en aquella plazoleta donde jugábamos había un estanco donde vendían helados, recuerdo que el dueño tenia fama por su mal genio...y a mi me daba miedo.Después de comprarme el helado de limón de cinco pesetas, volvíamos a sentarnos en la acera de nuestra calle...a saborearlo, entre risas de chiquillas, entre sueños y fantasías, y con esos agradables aromas que me quedaron prendidos... Cada vez que va llegando el verano...me vienen todas esas sensaciones que me regalaba mi calle....a tierra recién regada...a limpio...a brisa de verano...a mi helado de limón...y a la suavidad de mi vestido amarillo...